Brisé volé, una experiencia de comida en movimiento.
El Ballet surgió durante el Renacimiento en Europa y poco a poco se fue popularizando hasta llegar a todos los rincones del mundo. Es una danza académica, es decir que debe ser estudiada y practicada por el bailarín durante años para lograr dominar la técnica, los pasos y las notaciones de las figuras a la perfección. Si bien el baile es una expresión física, su intencionalidad es de carácter emocional. La representación sobre el escenario tiene como fin principal generar en la audiencia unas emociones, con la ayuda de una historia, unos personajes, una musicalización y una impecable ejecución técnica. Ahora bien, debemos entender que las personas viven otras experiencias multisensoriales en su cotidianidad, una de ellas se relaciona con el acto de comer. Este proyecto aspira conducir al espectador a vivir una experiencia emocional por medio de la estimulación de los sentidos. En este escenario, la comida aparece como medio de comunicación de significados y como estimulo físico para la activación de emociones. El diseño de la experiencia del comer, busca la creación de un espacio capaz de sensibilizar a la audiencia ante lo que percibe en su entorno. El ballet, como fuente de inspiración estética y simbólica, está presente por medio de tres conceptos: La dilatación del movimiento, La dicotomía entre lo frágil y lo fuerte y La emoción inesperada de un instante.
emociones, investigaciones, alimentos, diseño, expresión
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Brisé volé, una experiencia de comida en movimiento.

Autor: Vera Chacón María Alejandra

Año: 2015

Universidad: Universidad de los Andes

Programa: Diseño

Ciudad: Bogotá

El Ballet surgió durante el Renacimiento en Europa y poco a poco se fue popularizando hasta
llegar a todos los rincones del mundo. Es una danza académica, es decir que debe ser
estudiada y practicada por el bailarín durante años para lograr dominar la técnica, los pasos y las notaciones de las figuras a la perfección. Si bien el baile es una expresión física, su intencionalidad es de carácter emocional.
La representación sobre el escenario tiene como fin principal generar en la audiencia unas emociones, con la ayuda de una historia, unos personajes, una musicalización y una impecable ejecución técnica. Ahora bien, debemos entender que las personas viven otras experiencias multisensoriales en su cotidianidad, una de ellas se relaciona con el acto de comer.
Este proyecto aspira conducir al espectador a vivir una experiencia emocional por medio de la estimulación de los sentidos. En este escenario, la comida aparece como medio de comunicación de significados y como estimulo físico para la activación de emociones. El diseño de la experiencia del comer, busca la creación de un espacio capaz de sensibilizar a
la audiencia ante lo que percibe en su entorno. El ballet, como fuente de inspiración estética y simbólica, está presente por medio de tres conceptos: La dilatación del movimiento, La dicotomía entre lo frágil y lo fuerte y La emoción inesperada de un instante.